Clases de Violonchelo Método Suzuki

Aprender a tocar un instrumento involucra a todos los  elementos de nuestra mente y los obliga a entablar un diálogo entre el hemisferio izquierdo y el derecho,  entre la lógica con la emoción. La música actúa como un gimnasio para el cerebro.

 

Pero además aprender a tocar un instrumento utilizando el método Suzuki puede ser para su hijo un aprendizaje similar al de la lengua materna, de forma natural a través del oído y la repetición. Esto hace posible que cada niño dicte su propio ritmo, mediante la estimulación y la motivación, sin forzar el proceso de aprendizaje.

A partir de los 3 años, el niño puede acceder a tocar el violín mediante la educación del oído y la escucha, ya que no necesita leer y escribir las notas musicales para interpretar ritmos y melodías. Aunque los comienzos  a tan temprana edad son lentos, el desarrollo que se produce a largo plazo es mayor, superando con mayor facilidad las dificultades técnicas del instrumento. Más adelante se incorpora la lectura y teoría musical, cuando el niño tiene ya desarrollada naturalmente su habilidad para escuchar y reproducir los sonidos musicales.

Este proceso de aprendizaje conlleva un entrenamiento progresivo de la memoria que favorece la concentración y se aprecia  inmediatamente en el trabajo instrumental, ya que contribuye a que la interpretación resulte más ágil y fluída.

 

Los alumnos del método Suzuki son capaces de participar en conciertos de una hora de duración sin acompañarse de partitura, haciendo patente la capacidad de memoria y de concentración que han desarrollado durante su aprendizaje.

 

La implicación de los padres en el proceso de aprendizaje es fundamental, como lo fue en el proceso de adquisición de la lengua materna. La influencia más considerable en el entorno del niño proviene de sus padres. Es necesaria la asistencia de uno de los padres a la clase del niño, ya que su papel va a ser muy activo, actuando como profesor en casa, alentando a su hijo en la práctica diaria y celebrando cariñosamente los resultados de su trabajo.  El entorno familiar condiciona en gran medida que el proceso se convierta en una experiencia enriquecedora para todos.  Asimismo la escucha diaria de las piezas es fundamental para que el niño interiorice las melodías que está aprendiendo.

Violonchelo

El alumno recibe una clase individual y otra de grupo que, aun siendo distintas son complementarias, ya que sitúan al niño ante dos ámbitos distintos. En la clase individual se trabajan aspectos técnicos en función del ritmo de evolución del niño, solventando los posibles problemas que puedan surgir en su aprendizaje.

En la clase de grupo el niño aprende a socializar su música con la de los otros, siendo capaz de escucharse y escucharlos. Cada clase individual tiene una duración de 20 a 30 minutos, según la edad y la evolución de cada alumno. La clase colectiva tiene una duración de unos 30 minutos y se desarrolla en compañía de otros alumnos del mismo nivel para aprender a tocar todos juntos y socializar en su entorno musical.

Es importante recordar que el aprendizaje musical a edad temprana no sólo es una actividad lúdica que podemos inculcar a los niños, sino que a través de este aprendizaje estamos fomentando en ellos otras capacidades muy importantes para favorecer su desarrollo intelectual y su enriquecimiento como personas, contribuyendo a su crecimiento emocional, físico y social.

El Método SUZUKI

Beneficios

Desarrolla en el niño la disciplina, la constancia, y la valoración del esfuerzo para conseguir las metas.

Características

Los niños aprenden sus primeras palabras tras haberlas escuchado, igualmente al escuchar las piezas musicales el niño es capaz de conocerlas y recordarlas.

Método Suzuki violín